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Fibromialgia: ¿qué es y cómo se detecta la fibromialgia?

Qué es la fibromialgia, como se detecta la fibromialgia, que causa la Fibromialgia

Explicándolo de manera resumida, la fibromialgia es un tipo de enfermedad que causa un dolor crónico generalizado en todo el cuerpo del paciente que la sufre, provocando desde fatiga a otros síntomas repartidos por otras partes del cuerpo humano.

Los síntomas iniciales de la fibromialgia suelen ser una alta sensibilidad al dolor, elevándose hasta niveles que acaban resultando muy difíciles de comprender, aunque siempre debe practicarse la máxima empatía posible. Dicha percepción deberá llevar a dicha persona visitar a nuestro médico cuanto antes para hacer un diagnóstico inicial.

¿Qué es la fibromialgia?

La fibromialgia es una enfermedad autoinmune que causa dolor por todo el cuerpo, conocido también como dolor generalizado, que puede provocar desde problemas de sueño, fatiga y, muchas veces, malestar emocional y mental. Junto a todos estos síntomas, una persona que padezca de fibromialgia desarrolla una alta sensibilidad al dolor debido al procesamiento anormal que se produce a partir de sufrir tanto dolor de manera tan intensa y con focos localizados.

La fibromialgia afecta a millones de personas en todo el mundo, concretamente entre un 2 y 4% de la población adulta. Si bien no se conoce la causa directa de la fibromialgia, esta puede detectarse y tratarse controladamente y con bastante eficiencia.

¿Cómo se detecta la fibromialgia?

Para detectar y diagnosticar la fibromialgia, el proceso parte de cuando el mismo paciente empieza a sospechar de un dolor constante que podría haber derivado de la misma enfermedad. Tras valorar la situación de manera individualizada, el médico puede decidir remitir al paciente a una unidad hospitalitaria que sea específica en el tratamiento de la fibromialgia.

Aunque algunos médicos utilizan métodos como análisis de sangre, no existen pruebas analíticas concluyentes que validen dichos diagnósticos. Solo la exploración física puede ayudar a descartar las posibles dolencias. Analizando las tiroides, sistema inmunológico, radiografías donde se localizan los focos de dolor y otros tests, los doctores podrán determinar más fácilmente si su paciente sufre realmente de fibromialgia. A día de hoy, el tipo de diagnóstico más utilizado se basa en los siguientes pasos:

Analizar los puntos de gatillo, o focos de dolor, donde si el paciente da positivo en 11 de los 18 existentes, se confirma la fibromialgia. También se utiliza el índice de dolor generalizado para poder localizar mejor los puntos de gatillo.

Acto seguido, dichos puntos de dolor son combinados para comprobar si existen síntomas como la fatiga, insomnio o falta de todo tipo de agilidad mental. Si dichas patologías están relacionadas, y llevan ocurriendo más de 3 meses, el diagnóstico es claro.

Los ojos también pueden ser un claro indicador. Si existe un adelgazamiento de la capa de fibras nerviosas del ojo, a partir de una tomografía se puede determinar si dicha pérdida visual es debida a una irregularidad del sistema nervioso central. Este es el responsable de gestionar las zonas del cerebro asociadas con el dolor.

Otra opción puede ser un test de pulgar. Este se basa en aplicar presión, junto con calor, frío y un pinzamiento sobre dicho dedo durante 1 minuto. Esta manera simple y cómoda permite detectar la enfermedad a la vez que se mide el grado de la misma.

Como síntoma final, la forma de andar, tanto por velocidad, longitud del paso o presión del pie, puede determinar un diagnóstico fiable que determine la existencia de fibromialgia.

Complicaciones en la fibromialgia

Las complicaciones más frecuentes que se observan en los pacientes con fibromialgia son habitualmente derivadas del propio tratamiento. En el caso de los fármacos, el excesivo consumo de medicamentos, junto con los frecuentes efectos secundarios que tienen, en muchos pacientes agravan su situación.

En términos generales, la calidad de vida de la fibromialgia se encuentra entre las peores percibidas por los pacientes, peor que la que tienen otros enfermos con enfermedades crónicas. También es frecuente observar algunas complicaciones derivadas de cirugías innecesarias o de las exploraciones a las que se somete a estos pacientes en búsqueda de otras enfermedades.

Las complicaciones de la fibromialgia sobre otros aspectos de la vida del paciente son, por desgracia, bastante complejas. En el trabajo, se producen muchas pérdidas de jornadas laborales como consecuencia de las crisis de dolor que a la larga ocasionan pérdidas del puesto de trabajo, abandonos voluntarios de la actividad laboral o incapacidades laborales permanentes. En relación con la vida familiar, se ha observado un número mayor de separaciones y roturas de la unidad familiar

Y con respecto a los aspectos económicos, en las familias de pacientes con fibromialgia se ha constatado que existen ingresos económicos por debajo de la media

¿Cómo saber si tengo fibromialgia?

En el caso de que seas una persona que está pasando por una etapa de dolor repetida y sin explicación lógica, tu cabeza irá instantáneamente a la pregunta de si tienes fibromialgia. Para confirmarlo siempre deberás partir del diagnóstico de un médico especialista en dicho campo, normalmente siendo estos reumatólogos, neurólogos o medicina interna.

Hay muchos síntomas que se han relacionado con la fibromialgia durante todos estos años. Dentro de este listado enorme, solo que sufras 3 posibles dolores, es posible que tengas la enfermedad, aunque no hay nada seguro.

  • Dentro de todos los síntomas existentes, los tres primeros de la lista son los que se dan en todas las ocasiones.
  • Dolor crónico, capaz de aparecer en cualquier parte del cuerpo.
  • Fatiga crónica sin que el paciente pueda recuperarse totalmente con el descanso y el sueño.
  • Alteraciones del sueño.
  • Rigidez matutina.
  • Fatiga mental intensa.
  • Trastornos de concentración y memoria.
  • Contracturas musculares.
  • Disfunción de las articulaciones.
  • Disfunción para regular la temperatura corporal.
  • Vértigos.
  • Migrañas.
  • Hormigueo y entumecimiento.
  • Problemas digestivos, principalmente colon irritable.
  • Disfunción sexual.
  • Intolerancias químicas, farmacológicas y alimentarias.
  • Hipersensibilidad emocional y sensorial al frío/calor, al sonido, luz, olfato, al contacto físico, que produce gran dolor y aturdimiento.
  • Visión borrosa, dificultad para enfocar.
  • Problemas de tiroides.
  • Disfunciones hormonales.
  • Dermatitis
  • Síndrome de la vejiga irritable
  • Pérdida de la masa muscular
  • Tendinitis
  • Agorafobia
  • Ansiedad que puede convertirse en TAG (trastorno de ansiedad general) y hasta depresión por falta de empatía tanto de amigos, familiares o, incluso, el sistema sanitario.

Una vez repases todos y cada uno de estos síntomas podrás comprobar definitivamente si padeces o no dicha enfermedad. Saber que tienes fibromialgia debe llevarte de inmediato a tu médico de cabecera para este te derive en un especialista que pueda diagnosticártelo.

Si bien no existe una prueba concreta que se dedique a diagnosticar esta enfermedad, cuando se reúnen varios factores se crea la evidencia, llevando a cualquier persona que realmente esté sufriendo a tratamientos y terapias para apaciguar el dolor tanto como sea posible.

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